En una jornada marcada por la tensión parlamentaria, Patricia Bullrich lanzó una acusación que sacudió el tablero político: según la ministra de Seguridad, el kirchnerismo estaría impulsando un “golpe institucional” en el Senado, mediante una sesión autoconvocada que no cuenta con el aval de la vicepresidenta Victoria Villarruel
La maniobra, liderada por el bloque de Unión por la Patria, busca tratar proyectos sociales como la recomposición jubilatoria y la moratoria previsional, antes de avanzar con reformas fiscales que el Ejecutivo considera clave.
Hoy el kirchnerismo planea un golpe institucional en el Senado, plantándole a la Vicepresidente una sesión autoconvocada para arrebatarle el poder a la Presidencia del Senado y agujerear los éxitos económicos del gobierno que tanto nos han costado a los argentinos.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) July 10, 2025
No se puede…
Desde el oficialismo, la jugada fue interpretada como un intento de vaciar de poder a Villarruel y obstaculizar la agenda económica de Javier Milei2.Bullrich fue tajante: “Están planteando un golpe institucional y llevarse puesto al Senado. Las instituciones, las normas y la República se respetan”. Guillermo Francos, jefe de Gabinete, se sumó a la denuncia, calificando la sesión como “ilegítima” y “fuera de reglamento”.
La sesión, que comenzó sin la presencia inicial de Villarruel y fue abierta por la senadora Silvia Sapag, expone una grieta reglamentaria: mientras el oficialismo sostiene que se requieren dos tercios para habilitar el debate, el kirchnerismo asegura que basta con mayoría simple.
El trasfondo no es solo institucional, sino económico. Milei acusó a los gobernadores y al kirchnerismo de querer “romper todo” y “destruir al Gobierno”. En este contexto, el Senado se convierte en el epicentro de una pulseada que podría redefinir los equilibrios de poder en el Congreso.