Spagnuolo estaba siendo buscado desde la madrugada, tras una serie de audios filtrados donde se lo escucha hablar de presuntos pedidos de coimas a laboratorios y proveedores del Estado. En esas grabaciones, atribuidas directamente a su voz, menciona a Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem y la droguería Suizo Argentina como parte de un presunto engranaje de retornos institucionalizados.
“Yo fui y le dije ‘Javier, estoy denunciando todo el choreo y abajo tengo gente que va a pedir guita. ¿Qué hago?’”, habría dicho Spagnuolo en uno de los audios. La frase, que ya circula como meme político, pone en jaque no solo al exfuncionario, sino a todo el círculo íntimo del presidente.
Durante los allanamientos ordenados por el juez federal Sebastián Casanello, se incautaron sobres con más de 200 mil dólares en poder de Emmanuel Kovalivker, directivo de Suizo Argentina, quien también intentó huir. A Spagnuolo le secuestraron el celular, considerado clave para reconstruir el circuito de presuntos sobornos.
El Gobierno, por su parte, intenta contener el daño. Mientras algunos funcionarios piden “verificar la veracidad” de los audios, otros admiten en privado que Spagnuolo los reconoce como propios. La Casa Rosada guarda silencio, pero el impacto político ya es inocultable.
La causa, que quedó bajo secreto de sumario, apunta a determinar si existió una red de corrupción estructural en la compra de medicamentos para personas con discapacidad. Y si los retornos llegaban, como se sugiere en los audios, “al 3% para Karina”.