Durante una entrevista con el periodista Luis Majul, el ministro coordinador intentó despegarse del exfuncionario, a quien incluso confundió con “español”, y aclaró que no mantiene ningún vínculo con él. No obstante, reconoció que Spagnuolo fue abogado del presidente Javier Milei en una causa anterior.
El jefe de Gabinete también puso en duda la autenticidad de las grabaciones que circulan en medios y redes sociales. “No sé si la grabación está editada, cortada”, señaló, sugiriendo que pudo haberse registrado en un lugar público. “Lo que ese señor haya dicho en una grabación no tiene ningún valor para mí”, agregó.
La causa en manos de la Justicia
Francos subrayó que será el Poder Judicial quien deberá determinar la veracidad del material y avanzar en la investigación. “Es un tema que tiene que dilucidar el fiscal”, sostuvo, en referencia al fiscal federal Franco Picardi, quien lleva adelante la causa junto al juez Sebastián Casanello.
La investigación se centra en presuntas maniobras de corrupción dentro de ANDIS, incluyendo contrataciones sospechosas y posibles pedidos de retornos vinculados a proveedores. En los últimos días se realizaron múltiples allanamientos, entre ellos en propiedades privadas y en la sede de la droguería Suizo Argentina, donde se incautaron documentos, extractos bancarios y más de 250 mil dólares en efectivo.
Impacto político y reacción oficial
Las declaraciones de Francos marcan un giro en la estrategia comunicacional del Gobierno, que hasta ahora había optado por el silencio tras el despido de Spagnuolo. Aunque el funcionario negó cualquier vínculo institucional con el exdirector de ANDIS, reconoció que el escándalo golpea políticamente a la gestión, especialmente por la cercanía de los involucrados con figuras clave como Karina Milei y Martín Menem.
La Casa Rosada busca ahora contener el impacto mediático y judicial del caso, mientras la oposición exige explicaciones y transparencia. En este contexto, Francos anticipó que expondrá ante la Cámara de Diputados la próxima semana, en lo que promete ser una sesión cargada de tensión