En una escena que combinó nostalgia empresarial, tensión institucional y estrategia electoral, el presidente Javier Milei encabezó este lunes la inauguración de un nuevo edificio de Corporación América, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El acto, celebrado en Vicente López, se dio en medio del escándalo por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que involucra directamente a Karina y a su operador político más cercano, Eduardo “Lule” Menem.
Lejos de esquivar la exposición pública, Milei eligió mostrarse con su hermana en un gesto que muchos interpretaron como una señal de respaldo interno. Sin embargo, durante su discurso de más de 20 minutos, el mandatario evitó cualquier referencia directa al caso judicial que sacude a su gobierno. En cambio, se dedicó a elogiar al sector privado, a recordar su paso por la empresa de Eduardo Eurnekian —donde trabajó durante 15 años— y a atacar con dureza a la oposición parlamentaria.
“Esta empresa no es más que un ejemplo de trabajo, inversión y asunción de tempestades causadas por una dirigencia política antiempresa”, afirmó Milei, visiblemente emocionado. “Es mi más sincera esperanza que cada vez más empresas e individuos puedan seguir el ejemplo de Eduardo Eurnekian para desarrollarse en el país y alcanzar su máximo potencial”, agregó.
El presidente también dedicó varios pasajes a Guillermo Francos, jefe de Gabinete, a quien conoció en Corporación América. Lo definió como “el mejor jefe de Gabinete de la historia” y lo elogió por “lidiar con los orcos del Congreso, esos destituyentes que lo único que buscan es romper el programa económico”.
La presencia de Karina Milei, en el centro de la tormenta por los audios filtrados que revelan una presunta red de sobreprecios y retornos en medicamentos para personas con discapacidad, fue interpretada como una jugada política de alto riesgo. Aunque el Presidente no mencionó el escándalo, sí dejó frases que podrían leerse como respuestas indirectas: “No me importa todo el daño que puedan hacer hasta el 7 de septiembre o el 26 de octubre. Si di vuelta el déficit fiscal de 123 años en un mes, ¿ustedes creen que me voy a preocupar por lo que me puedan hacer en dos meses?”.
El evento se desarrolló en un clima de aparente cordialidad, con saludos a excompañeros de trabajo y anécdotas personales. “Nunca fui un muchacho simple de tratar”, bromeó Milei, mientras recordaba sus años como economista en el holding. También mencionó su paso por los medios y los consejos de Mauro Viale, que lo impulsaron a construir su perfil público.
La inauguración del edificio, más allá de su valor simbólico para el Presidente, se convirtió en una puesta en escena de resistencia política. En medio de una causa judicial que ya generó allanamientos y secuestro de teléfonos, Milei eligió el terreno empresarial para reafirmar su narrativa: la defensa del sector privado frente a lo que considera “las malezas del Estado”.
Mientras tanto, el silencio sobre el caso ANDIS sigue siendo estruendoso. Y la imagen de Karina, firme junto a su hermano, parece decir más que cualquier declaración.