En declaraciones al canal de streaming Uno, Tres, Cinco, el funcionario sostuvo que “hicieron un acto que sabíamos que no iba a ser bienvenido en ese lugar”, en referencia al recorrido de campaña por una zona donde, según él, Milei tiene baja aceptación. “Eligió ir a un lugar donde está muy mal en las encuestas”, agregó, insinuando que la elección del sitio no fue inocente.
Alonso repudió la violencia, pero insistió en que “todo fue una puesta en escena” para desviar la atención de los audios que vinculan al Gobierno con presuntas coimas. “Nada justifica la agresión, pero esto busca tapar un problema de corrupción que el Gobierno tiene que explicar”, afirmó.
Respecto al operativo de seguridad, el ministro explicó que la Policía Bonaerense actuó bajo las directivas de Casa Militar, que depende de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. Según detalló, se les solicitó apoyo logístico con motos y unidades antidisturbios, pero la conducción del operativo estuvo en manos del Gobierno nacional.
La caravana, que avanzaba por la avenida Hipólito Yrigoyen, fue atacada con piedras y botellas por un grupo de manifestantes. Dos personas fueron detenidas, aunque una ya fue liberada por la justicia. Alonso insistió en que la violencia no debe ser tolerada, pero también cuestionó la estrategia política detrás del acto: “Me parece que todo fue una provocación”.
En medio de la tensión electoral, el episodio en Lomas de Zamora reaviva el debate sobre la seguridad presidencial, la responsabilidad institucional y el uso político del territorio.