En una jornada marcada por la autocrítica y la tensión interna, el presidente Javier Milei convocó este lunes a una doble reunión de gabinete en la Casa Rosada, luego de la contundente derrota de La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses, donde Fuerza Patria se impuso por más de 13 puntos.
El encuentro, dividido en dos tandas —una matutina a las 9:30 y otra vespertina a las 16:30— reunió a ministros, secretarios y asesores clave del oficialismo. Entre los presentes estuvieron Martín Menem, Santiago Caputo, Karina Milei, Guillermo Francos y los titulares de Defensa, Salud, Justicia y Relaciones Exteriores.
Durante la reunión, Milei reconoció públicamente el revés electoral y prometió una “profunda autocrítica” para corregir errores de gestión. Sin embargo, fue enfático en sostener el rumbo económico: “No habrá cambios en el modelo. El equilibrio fiscal y la desregulación siguen siendo pilares”.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, admitió que “los resultados macroeconómicos no llegan a la gente” y que existe una “distancia entre lo que el gobierno propone y lo que la sociedad percibe”. La frase resume el dilema que enfrenta el oficialismo: cómo traducir sus logros técnicos en mejoras concretas para el electorado.
En Balcarce 50 se analiza ahora cómo reconfigurar la estrategia territorial y discursiva de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre. Aunque se descartan cambios inmediatos en el gabinete, varios ministros dejarán sus cargos para asumir bancas en el Congreso, lo que obligará a redefinir el equipo de gobierno.
Desde el entorno presidencial buscan minimizar el impacto del resultado: “Es una elección provincial. No se va a hundir el barco por una elección local”, deslizaron fuentes oficiales. Sin embargo, el tono del presidente fue claro: “No hay opción de repetir los errores. Vamos a corregir todo aquello en lo que nos hayamos equivocado”.