En un gesto de firmeza política y defensa del federalismo, los gobernadores que integran el bloque Provincias Unidas lanzaron una dura crítica al presidente Javier Milei, luego de que el Ejecutivo vetara la ley que garantizaba el reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
El encuentro, realizado en Río Cuarto, Córdoba, sirvió como escenario para un mensaje claro: “Necesitamos una macroeconomía ordenada, pero con la gente adentro”. La frase, pronunciada por el gobernador Martín Llaryora, sintetizó el malestar de los mandatarios provinciales frente a lo que consideran una gestión insensible y centralista.
Llaryora, anfitrión del encuentro, fue enfático al señalar que “gobernar es generar trabajo” y que no hay modelo económico sostenible si produce desempleo y desmantela la producción. En ese sentido, defendió la industria, el campo y el sistema universitario como pilares de una Argentina inclusiva. También cuestionó el veto a la ley de Financiamiento Universitario y a la Emergencia Pediátrica, calificando de “cruel” la idea de que el presupuesto del Hospital Garrahan pueda desequilibrar la macroeconomía. “Es una concepción que no entiende la urgencia social”, agregó.
El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, se sumó al reclamo con una declaración que resonó en el auditorio: “Por primera vez estamos pensando el país desde el interior. Basta de ser ‘el interior’, queremos ser la República Argentina”. Su intervención apuntó directamente al modelo de toma de decisiones concentrado en Buenos Aires, que según él ignora las realidades productivas y sociales de las provincias. Carlos Sadir, de Jujuy, advirtió que la falta de diálogo con el Gobierno nacional está empujando a los gobernadores a legislar por necesidad, y no por confrontación. “Si nos escucharan, no estaríamos reclamando leyes”, dijo.
Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, cerró el bloque de intervenciones con una frase que buscó conectar con el electorado: “Este frente político busca resolverle los problemas a la gente. No queremos más frustraciones”. La presencia del exgobernador Juan Schiaretti reforzó el tono crítico del encuentro, al advertir que “al pueblo argentino no le alcanza para llegar a fin de mes”, y que el ajuste fiscal no puede convertirse en un dogma que excluya a los sectores más vulnerables.
Aunque los gobernadores de Chubut e incluso Santa Cruz no estuvieron presentes por cuestiones de agenda, enviaron su respaldo al documento final. El bloque Provincias Unidas, que comenzó como una alianza técnica para negociar con Nación, empieza a perfilarse como una alternativa política con vocación electoral. “No queremos posar para la foto, queremos respuestas concretas”, sentenció Valdés, dejando abierta la posibilidad de que este frente se convierta en un actor decisivo en el futuro político argentino.