En una nueva señal hacia el campo, el Gobierno anunció la eliminación de las retenciones a las exportaciones de carne avícola y bovina. La medida, que entrará en vigencia a partir del próximo mes, busca incentivar la producción y mejorar la competitividad internacional de uno de los sectores más dinámicos del agro argentino.
La decisión fue confirmada por el Ministerio de Economía y se enmarca en el paquete de desgravaciones que ya benefició a las economías regionales. “Queremos que cada productor tenga más libertad para crecer y exportar sin trabas fiscales”, señaló una fuente oficial.
Desde las entidades rurales celebraron el anuncio, aunque advirtieron que la apertura de mercados requiere inversiones en infraestructura, certificaciones sanitarias y acuerdos bilaterales. “Es un paso importante, pero no alcanza con bajar impuestos. Necesitamos una estrategia integral”, expresaron desde la Cámara Argentina de Productores de Carne Bovina.
Según estimaciones privadas, la eliminación de retenciones podría generar un aumento del 15% en los volúmenes exportados durante el primer semestre de 2026, especialmente hacia Asia y Medio Oriente, donde la demanda de proteína animal sigue en alza.
La medida también tiene impacto político: se interpreta como un gesto hacia los sectores rurales que habían manifestado su malestar por la presión fiscal y la falta de previsibilidad. En ese sentido, el Gobierno busca recomponer vínculos con un electorado clave en el interior del país.