La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió al gobernador bonaerense Axel Kicillof en su residencia de San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde cumple arresto domicilario. El encuentro, que se extendió por una hora y media, fue calificado como “positivo” por fuentes cercanas a ambos dirigentes.
Durante la reunión, dialogaron sobre la coyuntura nacional e internacional y coincidieron en la necesidad de “seguir sumando fuerzas” de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre. El gesto busca consolidar la unidad del peronismo en un momento de alta tensión interna y frente al avance opositor en distritos clave.
La cita se produjo en el marco de la estrategia electoral del oficialismo, que busca conservar y ampliar las bancas en juego en la Cámara de Diputados. Aunque no hubo fotos oficiales ni comunicado conjunto, el encuentro fue interpretado como una señal de acercamiento entre dos figuras centrales del espacio.