La salida de Espert fue oficializada mediante un comunicado en la red social X, donde el economista expresó: “Por la Argentina, doy un paso al costado”. En el texto, aseguró que enfrentará las acusaciones “sin fueros ni privilegios” y denunció una “operación orquestada por un sistema que destruyó al país por décadas”.
El escándalo estalló tras revelaciones judiciales que vinculan a Espert con un presunto pago de USD 200.000 recibido en 2020 de una minera guatemalteca relacionada con Machado. Además, se lo acusa de haber utilizado vuelos y vehículos provistos por el empresario, actualmente detenido.
POR LA ARGENTINA, DOY UN PASO AL COSTADO
— José Luis Espert (@jlespert) October 5, 2025
Puse a disposición mi renuncia a la candidatura a Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires y el Presidente Javier Milei decidió aceptarla.
En estas elecciones la Argentina tiene, una vez más, la oportunidad de dar vuelta la…
El presidente Javier Milei aceptó la renuncia y buscó cerrar filas en torno al proyecto libertario: “La Argentina siempre está por encima de las personas. Garantizar el cambio es más importante que cualquiera de nosotros”, escribió en X4.
Desde la oposición, las críticas fueron inmediatas. Mariano Recalde (Fuerza Patria) calificó la renuncia como “una mancha más” en la gestión de Milei, mientras que Myriam Bregman (FIT) ironizó con un “Ex-pert”. Juan Grabois fue más directo: “CHAU”.
La decisión de apartar a Espert fue impulsada por sectores internos del oficialismo, preocupados por el daño reputacional en plena campaña. Según trascendidos, el expresidente Mauricio Macri habría recomendado a Milei tomar distancia del caso, evocando el antecedente de Fernando Niembro en 2015.
Aunque aún no se oficializó quién ocupará su lugar en la lista bonaerense, el nombre de Diego Santilli comenzó a sonar como posible reemplazo. El diputado expresó: “El camino es duro, pero es el correcto. No nos dejemos correr por los que llevaron al país al fracaso”.
Un giro inesperado en la interna libertaria
La renuncia de Espert marca un punto de inflexión en la campaña de La Libertad Avanza, que hasta ahora había sostenido al economista como figura clave en el armado bonaerense. Su salida, aunque presentada como un gesto patriótico, deja al descubierto las tensiones internas y la fragilidad del frente oficialista ante los escándalos judiciales.