La determinación se tomó durante el fin de semana en la residencia de Olivos, tras una serie de episodios que marcaron la participación de Milei en territorio bonaerense: escraches, incidentes de seguridad —incluido el polémico episodio del cuchillo en Tres de Febrero— y encuestas internas que proyectan una “derrota digna” frente al oficialismo de Axel Kicillof.
La actividad prevista para este miércoles en Ezeiza fue suspendida sin reprogramación, y fuentes cercanas al Ejecutivo confirmaron que Milei no volverá a pisar suelo bonaerense antes de los comicios. En cambio, concentrará sus esfuerzos en Córdoba y Rosario, distritos donde aún conserva margen competitivo.
Con la retirada de Milei, Diego Santilli queda al frente de la campaña en el distrito más poblado del país, en una semana clave para intentar descontar puntos y fortalecer la performance nacional del oficialismo libertario. “Lo único que tengo en mi cabeza es descontar los puntos en la provincia para que el Presidente pueda tener una elección nacional que nos permita ganar”, declaró Santilli en Radio Mitre.
El candidato bonaerense deberá enfrentar el desafío de sostener el discurso libertario sin el respaldo presencial de Milei, en un contexto de alta tensión política y desgaste institucional. La renuncia de José Luis Espert, envuelta en un escándalo narco, y las divisiones internas en La Libertad Avanza han debilitado la estructura partidaria en la provincia.
Reconfiguración estratégica
La decisión de Milei marca un giro estratégico en la campaña nacional, priorizando territorios donde su figura conserva mayor adhesión y evitando escenarios de confrontación directa. Analistas interpretan esta retirada como un intento de preservar capital político ante una posible derrota en Buenos Aires, que podría impactar en la narrativa presidencial post-electoral.
Mientras tanto, Santilli deberá capitalizar el vacío para consolidarse como referente bonaerense del oficialismo libertario, en una elección que se perfila como definitoria para el equilibrio legislativo y el futuro del proyecto mileísta.