El canciller Gerardo Werthein presentó su renuncia al presidente Javier Milei, adelantando una decisión que inicialmente estaba prevista para después de las elecciones legislativas. La dimisión, confirmada por fuentes oficiales, se produce en medio de un clima de creciente tensión dentro del gobierno libertario y marca el inicio de un recambio ministerial que Milei planea formalizar en los próximos días.
Según trascendió, Werthein comunicó su decisión en una reunión privada con el presidente y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, celebrada el viernes pasado en la Quinta de Olivos. El ahora excanciller habría manifestado su malestar por la falta de respaldo público ante críticas provenientes de sectores cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo, figura clave en el esquema de poder del oficialismo.
Roces con Santiago Caputo: Werthein habría sido blanco de cuestionamientos por parte de “Las Fuerzas del Cielo”, agrupación referenciada en Caputo, especialmente tras el viaje presidencial a Estados Unidos y la fallida bilateral con Donald Trump.
Desautorización pública: El canciller esperaba un gesto de apoyo por parte de Milei, que nunca llegó. La ausencia de respaldo terminó por precipitar su salida.
Reconfiguración del gabinete: Su renuncia se inscribe en un proceso más amplio de cambios ministeriales que el presidente anticipó para después de los comicios legislativos del domingo próximo.
Werthein asumió el cargo el 30 de octubre de 2024 y estaba próximo a cumplir un año al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su gestión estuvo marcada por intentos de reposicionar a Argentina en el escenario internacional, aunque enfrentó críticas por la falta de resultados concretos en la relación con Estados Unidos y otros actores clave.
Por el momento, no se ha confirmado quién ocupará la Cancillería. Se especula que Santiago Caputo podría asumir un rol más protagónico en el gabinete, aunque desde Casa Rosada mantienen hermetismo sobre los reemplazos.
La salida de Werthein abre una nueva etapa en la política exterior del gobierno de Milei, que deberá redefinir su estrategia diplomática en un contexto de alta polarización interna y desafíos internacionales crecientes.