El mandatario eligió Rosario por su carga histórica: “Es un honor cerrar aquí, donde el general Belgrano creó la bandera argentina. Este país tiene tradición liberal”, afirmó, vinculando su proyecto político con los orígenes republicanos del país. Ingresó al acto al ritmo de Panic Show, su ya emblemático himno de campaña, y fue recibido con aplausos, banderas y cánticos por miles de seguidores.
Durante su discurso de 45 minutos, Milei apuntó contra lo que denominó un “Congreso destituyente”, acusando a la oposición de frenar reformas clave: “Pusieron en marcha la máquina de impedir cuando la economía venía a todo vapor”, denunció. También instó a la ciudadanía a concurrir a las urnas: “Dicen que las elecciones de medio término son irrelevantes. Eso es lo que les quieren hacer creer los políticos. Vamos a dar vuelta las urnas”, arengó.
En un tono confrontativo, Milei planteó la elección como una disyuntiva ideológica: “O caminamos hacia las ideas de la libertad o caminamos al comunismo castro-chavista”, advirtió, reforzando su narrativa de ruptura con el statu quo. La frase que marcó el cierre —“A partir del domingo va a cambiar en serio la Argentina”— fue repetida como consigna por los presentes y se convirtió en el eje del mensaje final.
El acto contó con la presencia de su hermana Karina Milei, el vocero presidencial Manuel Adorni y figuras del oficialismo en cada provincia. Agustín Pelegrini, candidato a diputado por Santa Fe, pidió “cuidar cada voto con el corazón”. La puesta en escena buscó mostrar cohesión territorial y respaldo popular, en un contexto de alta tensión política y económica