Por su parte, el peronismo mantendrá 98 legisladores.
El oficialismo tendrá 82 diputados propios con lo cual consiguió más del doble los diputados que tiene hasta diciembre, que sumados a los 22 legisladores que tendrá el pro, y 6 radicales, tendrá 110 legisladores.
De todas maneras, la Libertad Avanza necesitará acuerdos con otros bloques dialoguistas que siempre acompañaron al oficialismo como Innovación Federal que tendrá entre 7 y 8 diputados, Producción y Trabajo que tendrá 3 legisladores e Independencia que tendrá 3 integrantes.
Provincias Unidas que alcanzaría unos 20 representantes, aunque sus gobernadores perdieron en todas las provincias.
La nueva composición también abre interrogantes sobre la presidencia de la Cámara de Diputados, actualmente en manos del oficialismo, y sobre el reparto de comisiones estratégicas. En ese marco, el rol de los gobernadores y de los bloques provinciales será central para inclinar la balanza en votaciones ajustadas.
Con una participación del 67,85% del padrón y un Congreso sin mayorías absolutas, el escenario político que se abre tras las elecciones de este 26 de octubre anticipa una etapa de alta tensión legislativa, donde la capacidad de negociación será tan determinante como los números.