La salida de Francos se produce luego de semanas de intensos rumores sobre cambios en el Gabinete nacional, que el propio funcionario había desmentido públicamente días atrás. En su carta de renuncia, difundida a través de redes sociales, Francos expresó: “Ha sido para mí un honor ser parte de un proyecto transformador que tiene por objeto encaminar a nuestro país en una senda de libertad y progreso”.
El lugar de Francos será ocupado por Manuel Adorni, hasta ahora vocero presidencial, quien asumirá formalmente el cargo el lunes próximo. La decisión se enmarca en una etapa de reconfiguración del equipo de gobierno tras la contundente victoria de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de octubre.
Según trascendió, la renuncia de Francos también estaría vinculada a presiones internas y tensiones con otros sectores del oficialismo, en particular con el asesor presidencial Santiago Caputo, con quien mantendría diferencias de criterio. No obstante, el propio Francos había negado días atrás cualquier enfrentamiento, calificando las versiones como “operaciones de baja estofa”.

La salida de Francos se suma a la del ministro del Interior, Lisandro Catalán, lo que refuerza la percepción de un recambio profundo en el círculo más cercano al presidente Milei. En su despedida, Francos agradeció la confianza depositada en su gestión y reafirmó su compromiso con los ideales del gobierno libertario.
La designación de Adorni como nuevo jefe de Gabinete marca un movimiento estratégico que podría implicar un mayor control comunicacional y una centralización del poder en torno a la figura presidencial, en un contexto de creciente tensión con algunos gobernadores y sectores del oficialismo.