“La idea era pensar la mejor manera de reforzar los equipos y prepararse para esta segunda etapa, pero no logramos ponernos de acuerdo”, escribió Macri, en una frase que resume el desencuentro estratégico con el presidente.
El líder del PRO también se refirió con dureza a la salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete, calificándola como “una decisión desacertada”. En su lugar fue designado Manuel Adorni, actual vocero presidencial, a quien Macri describió como “un funcionario sin experiencia para un cargo clave”.
“La Jefatura de Gabinete es una figura esencial: coordina los equipos políticos y de gestión en torno a una agenda y una estrategia”, sostuvo Macri, subrayando la importancia del rol que desempeñaba Francos, a quien definió como “un hombre con capacidad y equilibrio”.

Además, el expresidente deslizó críticas hacia las “disputas internas del gobierno”, que —según él— siguen sin resolverse y afectan la hoja de ruta del oficialismo. Aunque evitó profundizar en nombres propios, el mensaje pareció apuntar a las tensiones entre sectores libertarios y figuras cercanas al PRO.
La publicación de Macri no solo expone diferencias tácticas con Milei, sino que también marca un punto de inflexión en la relación entre ambos. Tras meses de apoyo explícito, el expresidente parece tomar distancia del rumbo que está adoptando el Gobierno, especialmente en lo que refiere a la conformación del equipo de gestión.
Este episodio se suma a una serie de señales que indican un reacomodamiento de fuerzas en el oficialismo, con el PRO buscando preservar su identidad frente al avance de los sectores más duros del mileísmo.