La Libertad Avanza busca aprovechar el tramo final del período extraordinario para avanzar con proyectos que considera estratégicos. La reforma laboral —rebautizada como “modernización del empleo”— es una de las prioridades del Ejecutivo, que pretende llegar a un dictamen rápido y llevarlo al recinto antes de fin de año.
En paralelo, el oficialismo quiere habilitar el debate sobre la Ley de Glaciares, una norma que sectores productivos y gobernadores patagónicos reclaman revisar para permitir nuevas inversiones mineras en zonas actualmente restringidas.
La fecha elegida, un viernes posterior a Navidad, generó resistencia en algunos bloques opositores, que acusan al oficialismo de intentar sesionar “a contramano del calendario político” para reducir el margen de maniobra de quienes buscan introducir cambios.
Aun así, fuentes parlamentarias admiten que Villarruel trabaja para garantizar el quórum, consciente de que cualquier traspié en esta instancia complicaría la hoja de ruta legislativa del Gobierno para 2026.
Si la sesión se confirma, el Senado enfrentará un debate doblemente sensible: por un lado, la pulseada con el sindicalismo y la oposición por la reforma laboral; por el otro, la discusión ambiental y productiva que despierta la Ley de Glaciares.
El oficialismo apuesta a mostrar capacidad de orden y volumen político. La oposición, a marcar límites. El viernes 26 podría convertirse en el último round parlamentario del año.