La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó este jueves una multitudinaria movilización hacia Plaza de Mayo para rechazar la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei. En el acto central, el cosecretario general de la central, Octavio Argüello, lanzó un mensaje directo al Congreso: “Le decimos rotundamente no a esta reforma entreguista y a los senadores, ojo con lo que hacen, porque el pueblo y la patria se los vamos a demandar”.
La protesta reunió a sindicatos de la CGT, las CTA, organizaciones sociales y sectores del peronismo, en una demostración de fuerza que buscó incidir en la discusión legislativa. La central obrera sostiene que el proyecto oficial “avanza sobre derechos laborales históricos” y que su aprobación “profundizaría la precarización” del mercado de trabajo.
El escenario montado frente a la Pirámide de Mayo exhibió la consigna “En defensa del trabajo y la dignidad”, mientras columnas de distintos gremios copaban la plaza desde temprano. La conducción cegetista —integrada por Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Argüello— encabezó los discursos, en los que se insistió en que la reforma “no pasará sin resistencia”.
Dentro del Senado, en paralelo, continuaban las negociaciones entre bloques para definir el dictamen. Legisladores de distintos espacios admitieron que la presión social “se siente” en la previa del debate.
La CGT anticipó que mantendrá el estado de movilización y no descartó nuevas medidas, incluso un paro nacional, si el oficialismo insiste en avanzar con el proyecto.