El organismo, creado en enero durante el Foro de Davos, busca posicionarse como alternativa a la ONU en la gestión de conflictos internacionales, con la reconstrucción de Gaza como primer eje de trabajo.
La visita, definida como “exprés” por fuentes oficiales, constituye el decimocuarto viaje de Milei a Washington desde que asumió la presidencia, consolidando lo que analistas ya describen como un “puente aéreo” permanente entre Buenos Aires y la capital estadounidense. En esta ocasión, el mandatario viaja acompañado por su hermana Karina Milei y el canciller Pablo Quirno, con la intención de reforzar la alianza estratégica con la administración republicana.
El Consejo de Paz, integrado por 27 países, se presenta como una plataforma diplomática bajo el sello de la “diplomacia MAGA”, con la misión de ganar protagonismo en escenarios críticos y desplazar la influencia de organismos multilaterales tradicionales. Argentina, según trascendió, no aportará fondos directos a la reconstrucción de Gaza, pero ofrecerá cooperación técnica y logística.
La llegada de Milei a Washington ocurre en un momento incómodo para su gobierno: mientras busca proyectar liderazgo internacional junto a Trump, enfrenta en casa la resistencia sindical y el debate legislativo sobre su paquete de reformas. La foto con el presidente estadounidense, sin embargo, apunta a reforzar su narrativa de alineamiento global y a consolidar su rol como aliado regional de la nueva administración republicana.