El plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda, encabezado por la jefa del bloque oficialista Patricia Bullrich y el senador Ezequiel Atauche, dio luz verde al proyecto con las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados, entre ellas la eliminación del artículo 44 sobre licencias por enfermedad y accidentes laborales.
La estrategia de La Libertad Avanza apunta a que la iniciativa sea tratada en el recinto el viernes 27 de febrero, en una sesión extraordinaria convocada justo antes de la apertura del período ordinario de sesiones prevista para el 1° de marzo. El oficialismo confía en que la sanción definitiva de la reforma laboral se convierta en un trofeo político para el Gobierno, que busca llegar al discurso presidencial con la ley ya aprobada.
La reforma, denominada oficialmente Ley de Modernización Laboral, introduce cambios en convenios colectivos, derecho de huelga, indemnizaciones y horas extras. Tras la media sanción en Diputados, el oficialismo decidió acompañar sin nuevas modificaciones para evitar que el texto vuelva a la Cámara baja y se retrase su sanción.
El debate parlamentario se da en un clima de tensión con sectores sindicales y empresariales, que advierten incertidumbre sobre la aplicación de la nueva normativa en los contratos vigentes y el impacto en los despidos. El Gobierno, en cambio, sostiene que la reforma establece un único marco regulatorio para todos los trabajadores, sin distinción entre vínculos nuevos y antiguos.
Con el dictamen ya firmado, la cuenta regresiva está en marcha: el 27 de febrero será la fecha clave para definir si la reforma laboral de Milei se convierte en ley antes de la apertura de sesiones ordinarias.