Con micrófono en mano y frente al mandatario provincial y al ministro de Seguridad Javier Alonso, Lanús exigió la “extirpación definitiva” de los teléfonos móviles dentro de las cárceles. El reclamo se da en medio de una ola de delitos atribuidos a bandas que operan desde prisión, entre ellas la conocida Banda del Millón, señalada por organizar robos violentos desde la Unidad Penitenciaria 9 de La Plata.
El intendente libertario sostuvo que “no podemos tolerar que los delincuentes sigan manejando sus negocios desde las celdas”, y pidió medidas concretas para cortar la comunicación ilegal que, según denunció, alimenta la inseguridad en el conurbano norte.
La escena expuso la distancia entre la gestión provincial y las demandas locales. Mientras Kicillof destacaba la inversión en patrulleros y la baja de ciertos indicadores delictivos, Lanús insistía en que, sin un control férreo dentro de las cárceles, cualquier esfuerzo en la calle resulta insuficiente.
Durante su discurso, Lanús agradeció la cooperación provincial en materia de seguridad y destacó la baja de indicadores delictivos en los últimos dos años. Sin embargo, advirtió que esa mejora “no alcanza” mientras haya grupos criminales que continúen coordinando golpes desde el encierro. Frente a Kicillof, fue categórico: “No podemos tolerar que personas comprometidas en hechos de inseguridad y violencia sigan operando desde la cárcel”.
Sin embargo, no es la primera vez que Lanús solicita quitar los celulares a los presos. En noviembre le efectuó el mismo reclamo a la entonces ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, tirándole dardos a Kicillof luego del robo que sufrió la modelo Valeria Mazza en la localidad de Acassuso.