En la sede de la Gobernación bonaerense, Kicillof recibió a Monzó y Massot. La cita se extendió por más de una hora y fue calificada como “cordial” por los presentes. Aunque desde el entorno del mandatario se intentó minimizar su alcance, la presencia de dos figuras que ocuparon roles centrales durante el gobierno de Mauricio Macri le dio un peso político inmediato.
Emilio Monzó: expresidente de la Cámara de Diputados, de origen peronista, fue uno de los principales arquitectos del PRO en 2015.
Nicolás Massot: exjefe del bloque PRO en Diputados, actualmente legislador nacional, cercano a Miguel Ángel Pichetto.
Ambos se alejaron de Macri tras diferencias internas y hoy buscan articular un espacio opositor más amplio.
Kicillof lanzó recientemente el MDF como plataforma para proyectarse más allá de la provincia de Buenos Aires. La reunión con Monzó y Massot se inscribe en esa lógica: tender puentes hacia sectores conservadores y peronistas no alineados con el kirchnerismo. El gobernador insiste en que “no alcanza solo con el peronismo bonaerense” y busca construir un frente nacional competitivo frente a Javier Milei.