Guillermo Francos, quien dejó el cargo de jefe de Gabinete meses atrás, se refirió por primera vez al caso que involucra a su sucesor, Manuel Adorni. En declaraciones televisivas, afirmó que el funcionario “falló en dar explicaciones” y que la falta de claridad en torno a sus bienes personales generó un costo político significativo para la administración de Javier Milei. Según Francos, el episodio no solo debilitó la imagen del Gobierno, sino que también expuso falencias en la estrategia de comunicación oficial.
La investigación que complica a Adorni se centra en presunto enriquecimiento ilícito, con especial atención en la compra de un departamento en Caballito valuado en 230.000 dólares y en viajes privados cuestionados por su financiamiento. El fiscal federal Gerardo Pollicita lleva adelante la causa, que ya ha tomado declaraciones de testigos y apunta a esclarecer el origen de los fondos utilizados por el funcionario.
Francos reconoció que las denuncias contra Adorni constituyen “un golpe para el Gobierno”, en un momento en que la gestión busca consolidar su rumbo económico y político. La crítica del exjefe de Gabinete rompe con el blindaje que hasta ahora mantenía el entorno presidencial y abre un nuevo frente de tensión dentro del oficialismo. Mientras tanto, Javier Milei ha optado por respaldar públicamente a Adorni, incluso llevándolo a actos empresariales como el de AmCham, donde lo elogió en público.
Más allá de la crítica, Francos aprovechó su aparición para anunciar sus intenciones de competir en las elecciones de 2027, marcando distancia de la actual conducción y posicionándose como una alternativa futura. En sus declaraciones, calificó como “imprudente” el viaje privado de Adorni a Punta del Este y dejó en claro que su continuidad en el cargo dependerá del avance de la causa judicial.