En una entrevista televisiva, Jorge Macri insistió en que la Provincia de Buenos Aires no cumple con la ley nacional que obliga a los gobiernos subnacionales a implementar sistemas de asistencia para personas en situación de calle. Según el mandatario porteño, esa omisión provoca que miles de bonaerenses busquen refugio en la Ciudad, generando un costo que debería ser absorbido por la administración provincial. “¿Por qué los porteños tienen que pagar lo que Axel no hace?”, lanzó Macri, en una frase que sintetizó su reclamo.
El jefe de Gobierno también vinculó su crítica con la inseguridad en territorio bonaerense. De los últimos 14 policías de la Ciudad caídos en servicio, 13 fueron asesinados en la Provincia, afirmó, al remarcar que los agentes sufren ataques cuando regresan a sus hogares fuera de la Capital. “Es tierra de nadie. Un desastre”, sentenció.
Macri rechazó la posibilidad de destinar fondos de la Ciudad para cubrir las falencias provinciales. “No voy a sacarle plata a una jubilada de la mínima porque un gobierno vecino no hace su tarea”, dijo, en referencia a la deuda que la Provincia mantiene por la atención de bonaerenses en situación de calle en centros porteños, estimada en más de 27 mil millones de pesos.
El Gobierno de la Ciudad ya había formalizado un reclamo administrativo al ministro de Economía bonaerense, Pablo López, para que se transfieran los recursos correspondientes. Según los cálculos oficiales, el costo mensual por persona atendida asciende a $1.163.135, lo que genera un fuerte impacto en el presupuesto porteño.
En contraste con sus críticas a la Provincia, Macri defendió la política de seguridad porteña y aseguró que Buenos Aires es una de las dos ciudades más seguras de América, comparable con Ottawa. Destacó que la Capital cerró el último año con los índices de seguridad más altos de su historia, aunque reconoció que la demanda ciudadana por mayor protección sigue siendo intensa.
El enfrentamiento entre Jorge Macri y Axel Kicillof se inscribe en un clima de creciente tensión entre la Ciudad y la Provincia, con acusaciones cruzadas sobre responsabilidades en materia social y de seguridad. Mientras el gobernador bonaerense busca consolidar su liderazgo en el peronismo provincial, el jefe de Gobierno porteño endurece su discurso para marcar diferencias y reforzar su perfil político en la antesala de futuros escenarios electorales.