La senadora Patricia Bullrich sorprendió al oficialismo al reclamar que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presente “de inmediato” su declaración jurada de bienes. En declaraciones televisivas, la exministra de Seguridad sostuvo que el funcionario “ya dijo que tiene una explicación a los gastos que hizo” y que no tiene sentido esperar hasta el vencimiento legal del plazo. “Ahora es el momento de la prueba, y la prueba cuanto antes mejor, porque si no el Gobierno se empantana”, afirmó.
El pedido de Bullrich se produce en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Adorni, tras revelaciones sobre viajes, remodelaciones en propiedades y gastos que despertaron sospechas. La Justicia levantó el secreto fiscal del funcionario y de su esposa, mientras un contratista declaró haber recibido pagos en efectivo por obras en una casa de country.
Hasta ahora, Adorni había asegurado que presentaría su declaración jurada el 31 de mayo, al filo del plazo legal. Sin embargo, Bullrich insistió en que el trámite es sencillo y que debería realizarse de inmediato para despejar dudas. “Si los números están correctos, todo el mundo tendrá que guardarse sus declaraciones en el bolsillo”, señaló, marcando un contraste con la estrategia de la Casa Rosada de minimizar el impacto político del caso.
La intervención de Bullrich es significativa porque se trata de la primera figura de peso dentro de La Libertad Avanza que se desmarca públicamente en un tema sensible para el presidente. Javier Milei, desde Estados Unidos, había ratificado su respaldo a Adorni con frases tajantes como “ni en pedo se va”, pero la presión interna crece y expone fisuras en la coalición gobernante.
En la Casa Rosada reconocen que el escándalo afecta la imagen del oficialismo y que la controversia se instaló en la agenda pública. Bullrich lo sintetizó con crudeza: “No puede quedar la sensación en la población de que nosotros somos iguales a los que vinimos a correr”. La senadora dejó claro que la transparencia es una condición indispensable para sostener el proyecto político libertario.