La oposición en Diputados y el Senado activó un mecanismo constitucional de moción de censura contra Adorni, con el objetivo de forzar su salida. La sesión prevista para el 23 de junio en la Cámara baja incluye un temario de seis expedientes, desde pedidos de informes hasta la interpelación directa del funcionario. El PJ en el Senado se sumó a la estrategia, buscando unificar fuerzas con los bloques de izquierda y sectores dialoguistas.
La novedad más significativa es la postura del PRO, que hasta ahora había evitado confrontar abiertamente con el Gobierno. El bloque que conduce Cristian Ritondo reconoció que “no hay postura definida”, pero advirtió que instan al Ejecutivo a remover a Adorni en un plazo de ocho días. La amenaza de dar quórum en Diputados representa un giro respecto de la fallida sesión del 13 de mayo, cuando el mismo espacio se negó a habilitar el debate para no tensar la relación con Javier Milei.
La crisis se profundizó tras la declaración jurada de Adorni y sus polémicas explicaciones patrimoniales en televisión, que generaron reparos incluso dentro del oficialismo. La jefa de senadores, Patricia Bullrich, cuestionó públicamente al funcionario, mientras la vicepresidenta Victoria Villarruel y gobernadores aliados reclamaron que rinda cuentas de inmediato. Este descontento fracturó el blindaje político que lo sostenía y dejó al Gobierno en una posición defensiva.
El presidente Javier Milei mantiene su respaldo a Adorni, pero enfrenta una tormenta perfecta: la oposición unificada, aliados en duda y un PRO que evalúa romper filas. Si el bloque amarillo finalmente aporta quórum, la moción de censura podría prosperar y abrir un camino institucional hacia la destitución del jefe de Gabinete. La definición se espera en los próximos días, cuando el interbloque Fuerzas del Cambio (PRO, UCR, MID) se reúna para fijar una postura común