La investigación judicial sostiene que el 19 de octubre de 2023, Asensio inscribió el Audi Q8 a su nombre en un registro de la Ciudad de Buenos Aires, declarando un valor de 30 millones de pesos. Sin embargo, el seguro contratado para el vehículo fijó su valor en 173,8 millones, lo que para la fiscalía constituye un indicio de ocultamiento del verdadero precio.
Aunque la titularidad formal estaba en manos de Asensio, la Justicia determinó que el verdadero usuario y beneficiario era D’Onofrio, quien contaba con una cédula azul y TelePASE registrados a su nombre.
El expediente vincula los fondos utilizados para la compra del vehículo con maniobras ilícitas en el sistema de la VTV, durante la gestión de Asensio bajo el Ministerio de Transporte encabezado por D’Onofrio. Allí se investigan delitos de fraude, asociación ilícita y enriquecimiento ilícito, además de una red de gestores que ofrecían descuentos ilegales en infracciones de tránsito.
Contexto judicial
En marzo de 2025, D’Onofrio fue procesado y embargado por 350 millones de pesos, mientras que Asensio recibió un embargo de 300 millones. La Cámara Federal de San Martín y la Cámara de Casación confirmaron el procesamiento, calificando a ambos como coautores del delito de lavado de activos agravado.
La defensa de D’Onofrio intentó frenar el avance de la causa alegando que uno de los expedientes provinciales había sido archivado, pero omitió que otros seguían en curso. La elevación a juicio oral marca un nuevo capítulo en la investigación sobre presuntas irregularidades en la administración pública bonaerense.