El Frente de Unidad Docente Bonaerense anunció la medida de fuerza para este martes 30 de junio, dejando sin clases a miles de estudiantes en toda la provincia. Los gremios AMET, FEB, SUTEBA y UDOCBA fundamentaron la decisión en la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la falta de convocatoria a nuevas paritarias y la necesidad de recomponer los ingresos en un contexto inflacionario. Además, reclamaron al Gobierno nacional la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), eliminado por la administración de Javier Milei.
La protesta también busca visibilizar el aumento de episodios de violencia en las escuelas, donde se registran agresiones hacia docentes por parte de alumnos y familiares. Los sindicatos exigen la implementación plena del Acuerdo Paritario de Prevención y la creación de protocolos complementarios que garanticen la integridad de la comunidad educativa.
Otro de los puntos señalados es la sobrecarga laboral que enfrentan los trabajadores de la educación, con demandas de respeto a la jornada laboral y derecho a la desconexión digital. Asimismo, los gremios denunciaron el desfinanciamiento de la educación técnica y manifestaron su rechazo a cualquier intento de reforma previsional que afecte a los jubilados docentes.
La medida de fuerza representa una nueva interrupción del ciclo lectivo 2026, que ya acumula más de una decena de paros en distintos distritos bonaerenses. En ciudades como Bahía Blanca, por ejemplo, se contabilizan quince suspensiones de clases en lo que va del año.
El paro provincial vuelve a poner en el centro del debate la crisis educativa bonaerense, marcada por reclamos salariales, problemas de seguridad en las escuelas y cuestionamientos al funcionamiento de la obra social IOMA. Los gremios advierten que, sin respuestas concretas del Gobierno provincial, las medidas de fuerza podrían continuar en las próximas semanas.