Santilli llega al cargo tras la salida de Manuel Adorni, en medio de tensiones políticas y judiciales. Su perfil negociador, cultivado en la relación con las provincias, es visto como un activo clave para recomponer la agenda federal y tender puentes en un momento de crisis. En la previa, desde su entorno destacan que se trata del “desafío más importante de su vida”, frase que el propio dirigente adelantó en conversaciones con allegados.
La expectativa está puesta en la concurrencia de mandatarios provinciales, que daría un marco de legitimidad y abriría una nueva etapa en la relación entre Nación y provincias. El acto, además, será seguido de cerca por el Congreso, donde el oficialismo busca destrabar proyectos de reforma que quedaron frenados en los últimos meses.