En ese marco, Kicillof destacó: “Tenemos por delante la enorme tarea de revitalizar nuestro partido y abrirlo nuevamente a la sociedad para volver a conectar con las necesidades de las y los bonaerenses”.
“El peor enemigo de estas políticas de ultraderecha es la organización popular y la militancia: frente a quienes nos proponen el individualismo y la violencia, nuestro deber histórico es fortalecer los vínculos de cercanía y solidaridad”, agregó.
“Estamos enfrentando a un Gobierno nacional que no se hace cargo de las consecuencias de sus medidas y avanza con la destrucción de los derechos y del aparato productivo”, sostuvo el Gobernador, y añadió: “A pesar de que intentaron vendernos que venían con ideas novedosas y eran antisistema, ya está a la vista de todo el mundo que no vinieron a mejorar la vida de la gente, sino a entregar el país”.
Por último, Kicillof remarcó: “Nuestro verdadero adversario es la decepción y la desmovilización: no podemos permitir que nuestros vecinos bajen los brazos en medio de esta situación económica tan espantosa”.
“Los convoco a organizarse, a sumar a las juventudes y a salir a buscar al pueblo que necesita al peronismo: si trabajamos unidos, debatiendo de abajo hacia arriba y con convicción, vamos a volver a construir un gran triunfo del campo popular”, concluyó.