En un mensaje transmitido desde el Salón Blanco y acompañado por todo su Gabinete, Javier Milei anunció que enviará al Congreso un paquete de proyectos para endurecer las sanciones contra empresas extranjeras que exploten recursos en las Islas Malvinas sin autorización argentina. El Presidente aseguró que las compañías involucradas quedarán inhabilitadas para operar en territorio nacional y podrán ser sometidas a juicios en ausencia, en el marco de la Ley 26.659.
El mandatario vinculó la decisión con el avance del proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas, que prevé iniciar la extracción de crudo en el archipiélago. “Si no actuamos con firmeza, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, advirtió Milei, subrayando que la soberanía enfrenta un “peligro concreto y urgente”.
En paralelo, el Presidente anunció la firma de un decreto de necesidad y urgencia para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa y avanzar en la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, que definió como “el polo logístico más importante del Atlántico Sur”. Según explicó, la instalación permitirá reforzar las capacidades de comunicación y defensa en la zona, además de proyectar la presencia argentina hacia la Antártida.
Milei también destacó el respaldo internacional, mencionando la reciente declaración de Donald Trump sobre un eventual cambio de postura de Estados Unidos respecto a la soberanía argentina en las Malvinas. “Las Malvinas no pertenecen a un gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional, sagrada, que nos une como argentinos”, afirmó.
La Cancillería, según detalló, ya envió 180 notas de desaliento a empresas y 29 países involucrados en proyectos en las islas. El Presidente insistió en que el Estado argentino utilizará “todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales” para defender la soberanía y los recursos naturales del país.