El jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, utilizó sus redes sociales para criticar al gobernador Axel Kicillof tras la decisión de la jueza Marta Elba Pascual de suspender por 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires. La norma fijaba en 14 años la edad de imputabilidad para determinados delitos graves. Santilli sostuvo que “aturde el silencio de Kicillof” y advirtió que, en la práctica, un adolescente de esa edad que cometa un homicidio durante un robo “queda impune”. Según su mensaje, el gobernador se ubica “del lado del delincuente, nunca de la víctima”.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, salió rápidamente al cruce. Le pidió a Santilli que “se concentre en hacer el trabajo que tiene que hacer” y reclamó que la Nación devuelva los recursos que, según afirmó, fueron recortados a la provincia. Alonso subrayó que bajar la edad de imputabilidad no alcanza si no se acompaña con nuevos juzgados, fiscalías especializadas, centros de reclusión, infraestructura y personal capacitado. “Sin estructura, recursos e inversión, su reforma es apenas una modificación en los papeles. Un eslogan de campaña”, sentenció.
La suspensión fue dictada por la jueza Pascual, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Lomas de Zamora, en el marco de un hábeas corpus colectivo presentado por organizaciones sociales. La magistrada advirtió que la incorporación de adolescentes de 14 y 15 años al sistema penal podría incrementar la población privada de libertad sin que existan políticas de reinserción adecuadas. Se definió como “garantista” y cuestionó que el encierro automático genere más seguridad.
El cruce no quedó limitado a Santilli y Alonso. Patricia Bullrich, senadora de La Libertad Avanza, acusó a Kicillof de ponerse “del lado de los delincuentes” y calificó de “garantista” a la Justicia provincial. Otros dirigentes oficialistas, como Luis Petri y Sebastián Pareja, también cuestionaron el fallo y lo vincularon con supuestas afinidades políticas de la jueza.
La discusión sobre el Régimen Penal Juvenil se convirtió en un nuevo campo de disputa entre Nación y Provincia. Mientras el Gobierno nacional busca instalar la baja de la edad de imputabilidad como bandera de seguridad, desde la administración bonaerense se insiste en que sin recursos y estructura la reforma es inviable. El enfrentamiento refleja la tensión creciente entre la gestión de Javier Milei y la de Axel Kicillof, con Santilli y Alonso como protagonistas visibles de un debate que combina política, justicia y seguridad.