La iniciativa local está impulsada por Sebastián Codini, Agustín Chenna, Florencia Lizarazu y Rosendo Martínez, quienes trabajan en la articulación de distintos sectores identificados con el mandatario provincial. La convocatoria mostró la intención del MDF de consolidar una base propia en la primera sección electoral, un territorio clave para cualquier proyecto político que busque disputar poder en la provincia de Buenos Aires.
El armado logró reunir a agrupaciones con presencia territorial, entre ellas el Movimiento Evita, Libres del Sur, el Frente Grande y los espacios Viento Sur, Martín Fierro y Lealtad. También tuvo participación sindical, con referentes de Suteba, el Movimiento Mayo y gremios de la CGT vinculados a los sectores gráfico y lechero, representado por Atilra.
Durante el encuentro, los dirigentes plantearon que la respuesta al programa económico del presidente Javier Milei no puede limitarse a la resistencia y reclamaron la construcción de una alternativa con eje en el trabajo, la producción y la defensa de la educación pública. En ese marco, cuestionaron las políticas de desregulación y el impacto que, según señalaron, tienen sobre los comercios, los barrios y el empleo.
El mensaje del MDF en Merlo también buscó diferenciarse de una estrategia exclusivamente defensiva. Los organizadores plantearon la necesidad de recuperar al Estado como herramienta de planificación del desarrollo y promover un proyecto que articule industrialización, salarios dignos y soberanía económica. La consigna es transformar el malestar social en una propuesta política con capacidad de disputar el rumbo del país.
El lanzamiento se inscribe en una etapa de expansión del espacio que conduce políticamente Kicillof, que busca fortalecer su presencia más allá de los distritos donde ya cuenta con referentes y organizaciones propias. En septiembre, el MDF había mostrado avances en otros puntos del oeste bonaerense, con armados en municipios como General Rodríguez y Hurlingham, en una estrategia que apunta a ampliar su despliegue regional.
Con la mirada puesta en 2027, el desafío será convertir la convocatoria de organizaciones y militantes en una estructura estable, capaz de sumar nuevos sectores y sostener presencia en el territorio. Para el kicillofismo, Merlo representa una nueva pieza en la construcción de un proyecto que busca trascender la gestión provincial y ganar protagonismo en la discusión política nacional.